Miguel Arrieta Villafuerte, Maestro en Filosofía por la Universidad Iberoamericana Ciudad de México y colaborador de FPE, comparte sus notas de asistencia al Seminario de Reescrituras Tecnológicas, coordinado por Nadia Cortés y Eugenio Tiselli para Casa de Lago (UNAM)

Sesión 1: martes 22 de septiembre 2020

Escritura como tecnología y traducción

Nuestra primera ponente fue Yasnaya Aguilar, maestra en lingüística. Su enfoque crítico es particularmente valioso no sólo porque es lingüista, sino también porque su lengua materna no es el español sino el mixe. De ahí su interés por poner en valor su lengua y defender los derechos lingüísticos de los hablantes de lenguas indígenas. Justamente, el tema que nos compartió estuvo centrado en la escritura como tecnología que conlleva procesos de traducción que generan estructuras de opresión sobre los hablantes de lenguas indígenas y los retos que estos deben de enfrentar. En este sentido, Yasnaya explicó que históricamente se ha considerado, injustificadamente, a las técnicas escritas superiores a las técnicas mnemónicas. Esto ha generado que se desvalore y relegue esta última, propia de varias lenguas indígenas, a favor de la alfabetización, muchas veces, al castellano. Pero, al mismo tiempo, debido a la violencia cognitiva de la alfabetización en castellano y a la imperante cultura monolingüe, causantes históricas de la desaparición acelerada de las lenguas indígenas, que no se pueda rechazar el paso de lo oral a lo escrito, lo que trae consigo una serie de retos a enfrentar.

Lo que está de fondo, para Yasnaya es la división cultura, naturaleza y tecnología. Esta división conduce a prácticas y formas de pensamiento que generan relaciones de poder que justifican la dominación y la mercantilización. Habría que abogar, por tanto, por tecnologías alternativas insertas en estructuras sociales minúsculas y colaborativas, que no necesiten, necesariamente, del estado ni del capitalismo para pensar la tecnología escrita, como pueden ser el activismo digital, grupos de maestros bilingües, entre otros. Desde estas redes minúsculas y alternativas enfrentar los retos que supone el paso de lo oral a lo escrito como actos políticos. Algunos de estos retos, según Yasnaya, son la necesidad de poner énfasis en la comprensión lectora antes que la codificación gráfica, la creación de géneros literarios no occidentales, la creación de diccionarios de una sola lengua indígena antes que diccionarios bilingües, la creación de métodos alternativos para la enseñanza lingüística, la necesidad de exigir al Estado que se comporte realmente de manera multilingüe, el activismo por una autonomía en la educación, la creación de imprentas propias, el activismo por el uso de documentos escritos en diversos contextos oficiales, entre otros.

Sesión 2, martes 6 de octubre 2020

Internet como territorio y hackfeminismo

Esta semana tuvimos como ponente del seminario a La Jes, quien es comunicadora social, artista visual y hackfeminista; participa en el colectivo Sursiendo. Antes de iniciar la sesión, La Jes nos invitó a responder una serie de preguntas que nos ayudaban a cuestionar nuestra manera de estar en internet y lo que esto implicaba para nosotros a nivel interpersonal y afectivo. Algo común a todos fue el de darnos cuenta que el internet no es solo una herramienta que usamos, sino también un lugar donde habitamos muchas horas al día y que impacta en nuestra afectividad y en la manera que tenemos de relacionarnos con otros. La ponente resaltó tres puntos acerca del internet: que afecta nuestro cuerpo, que nos deslumbra y que nos trata, no como ciudadanos, sino como usuarios. Esto se torna preocupante al saber que internet es monopolizado por grandes empresas que se entrometen en nuestra privacidad para capitalizar nuestra información, volviéndose esto en un tipo de extractivismo. Debemos, entonces, reconocer que internet es un espacio público y político, un territorio a disputar. Por ello, existen varias iniciativas que están haciéndose presentes en internet con la intención de construir ecosistemas alternativos para habitar este territorio de maneras diferentes a las impuestas. En este sentido, un enfoque hackfeminista ayuda a poner énfasis en el compartir y aprender con otros, para juntos cuestionar las estructuras que hoy toman internet. La idea es politizar este espacio para volverlo uno donde se pueda estar de manera más libre, sin que se moneticen nuestras vidas, cuerpos y deseos.

Sesión 3: martes 20 de octubre 2020

Ondular la historia: caminar con las radios comunitarias

La invitada de esta sesión fue Griselda Sánchez Miguel, paisajista sonora, periodista y productora radiofónica. Autora de libros como Relatos de la resistencia en Atenco y Aire, no te vendas. El compartir de Griselda fue en torno al rol social que cumplen las radios comunitarias, desde su labor pedagógica hasta su papel como instrumentos de resistencia y defensa de los intereses de sus comunidades en medio de conflictos sociales. Esto último nos llevó a un tema más de fondo que es el de la existencia misma de las radios comunitarias como formas de poner en cuestión la mercantilización del aire en tanto medio de propagación de las ondas sonoras, y, por ende, de la palabra: ¿por qué debe de venderse el aire cuando este no tiene dueño y es parte del territorio de las mismas comunidades? Además, la posibilidad de instalar una radio comunitaria es difícil por las trabas burocráticas y los costos de los equipos técnicos necesarios. Por eso, frente a la concentración y mercantilización del aire en pocas manos, las radios comunitarias buscan ser espacios abiertos, donde la gente puede llegar y contar sus historias, transmitir programas para educar o coordinar la defensa colectiva del territorio en situaciones de conflicto. Incluso, dentro de ciertas cosmovisiones, la voz que se transmite por medio de la radio se integra como parte de la comunicación que se tiene con todos los elementos sagrados, visibles o invisibles. Griselda entendía, pues, que la disputa por las ondas sonoras es, en el fondo, la disputa por las narraciones, donde las radios comunitarias juegan un papel no solo técnico, sino, sobre todo, como medios de reivindicación del territorio para la transmisión libre de la voz.

Sesión 4: 3 de noviembre 2020

Tramar cuidados: reescribir otras tecnologías con Mónica Nepote y Nadia Cortés

Esta semana tuvimos como ponentes a Mónica Nepote y Nadia Cortés. Mónica es escritora y editora, y actualmente está al frente del Laboratorio E-literatura del Centro de Cultura Digital que enfatiza la reflexión en torno a la literatura, el arte y la tecnología. Nadia es doctora en filosofía y trabaja en el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, en proyectos de formación sobre estudios de género, activismos y feminismos.

Mónica nos compartió su visión de tecnología como un conjunto de saberes, destrezas y conocimientos sistematizados y construidos por diversas comunidades en lenguajes propios para ser resguardados y compartidos por estas mismas. Ella enfatizó, por ejemplo, el considerar los tejidos artesanales, confeccionados por bordadoras, como tecnologías construidas por mujeres que resguardan, y han resguardado, la memoria de sus pueblos a través de la materialidad de estos. En este sentido, la tecnología también es un medio de prolongar lo que está dentro del cuerpo hacia fuera de este, materializando sentimientos, vivencias y creencias de manera que puedan ser transmitidos. De esta forma, las narrativas propias de los pueblos pueden ser cuidadas y mantenidas en el tiempo a pesar del influjo de narrativas hegemónicas. En esta línea, Mónica nos presentó a Patsatakua, una colección de proyectos de hablantes de lenguas indígenas que abordan el uso alternativo de herramientas tecnológicas desde sus realidades, cuestionando, así, los discursos dados que dicen lo que es y no es la tecnología.

Por su parte, Nadia retomó la idea expuesta por Mónica, acerca de que la tecnología es una manera de prolongar nuestros cuerpos, para explicar que para el filósofo Bernard Stiegler la tecnología es, precisamente, un proceso de exteriorización por el cual la vida continúa por otros medios diferentes a la vida. Ante esto, Nadia explicaba que Stiegler contraponía dos ideas claves para entender nuestro vínculo con la tecnología: la adaptación y la adopción. Ante el objeto técnico uno puede adaptarse a él, como nos mueve a hacerlo la industria cultural, o adoptar este a uno. La idea de la adopción abre la posibilidad a pensar la técnica en clave de los afectos y del cuidado: retomando el concepto del objeto transicional de Winnicott, Stiegler, nos recordaba Nadia, explicaba que todas las personas, para conformarnos como entes sociales mas allá de la familia, necesitamos de estos objetos, para poder desarrollar relaciones con los otros; es decir, que los objetos que nos rodean nos vinculan o desvinculan con los otros. Para Nadia, era necesario, entonces, pensar la tecnología de manera situada con las personas que las usamos, para contar las historias de las relaciones alternativas que generamos con las tecnologías y que son diferentes a las del consumo e inmediatez, tal como pretendemos hacer en este seminario.

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